Comienza la andadura...
Música y lluvia acompañan a un destino indefinido; imprescindible esa pizca de aventura para aliñar el día.
Y se van despejando las nubes para regalar un espectáculo grandioso y gratuito.
Y se van despejando las nubes para regalar un espectáculo grandioso y gratuito.
Todo ello conjugado con el buen comer y un rico vino de la tierra, con guitarra, armónicas y una dosis de risas, whisky y ganas de pasar un buen rato. Es el oro de nuestro tiempo.
Y amanece... y te calzas las botas para descubrir que, sin ir más lejos, haces un click y estás en el cielo.
Mar


