
En una de esas tardes/noches que nos juntamos a tomar unos vinitos y filosofar, surgió una interesante disyuntiva sobre los bombones.
Plasmo aquí la reflexión de Nacho:
"Qué es mejor: ser comido al principio, junto con otros, con toda urgencia y glotonería... o quedar el último en medio de la caja y ser apetecido a rabiar, con todas las ganas, comido y paladeado como si fuera lo último que se hace en vida?.
Seguro que una pirata con sensibilidad puede aclararlo un poco."
Echadme una mano, amigos, a ver qué se os ocurre...
Mar

