Me he dedicado la tarde refugiándome en mi rincón y he sido valiente para echar una mirada atrás, no siempre se puede ni se debe...
He dado un largo paseo por mi blog... cuántos momentos! Lo confieso, he llorado, he sonreído, he vuelto a soñar, he revivido...
Conclusión, sigo siendo esa tela de araña caótica de la que me siento orgullosa y que ojalá nunca pierda la luz y su mezcla de hilos que la hace atractiva y bella.
No me gusta lo convencional, lo normal, prefiero sufrir por vivir que no tener nada que contar.
Mar






