
Expresión sencilla, popular, y bastante socorrida. A más de uno nos ha sacado de un apuro incluso delante de los niños, ya que es apta para todos los públicos.
Para llegar a su verdadero significado nos tenemos que remontar, nada más y nada menos, que a los Tercios de Flandes...
Cada vez que estos soldados levantaban un campamento provisional, el sargento mayor de cada Tercio hincaba en el suelo un gran bastón, en ocasiones muy labrado y rematado por un gran puño de plata, que se conocía con el nombre de porra.
Durante el descanso, junto a dicho garrote se debían de colocar los soldados que sufrieran arresto por faltas leves cometidas.
Esa era la fórmula que utilizaba el oficial:
"¡Vaya usted a la porra!"
Mar
Hay más expresiones heredadas de los Tercios de Flandes. Por ejemplo: "Se armó la de San Quintín", peliaguda batalla que Felipe II ganó a los franceses. También "Poner una pica en Flandes" como sinónimo de lograr algo tras mucha dificultad.